LA RETROALIMENTACI N PEDAG GICA COMO RECURSO FORMATIVO PARA PROMOVER EL APRENDIZAJE AUT NOMO EN CONTEXTOS EDUCATIVOS
PEDAGOGICAL FEEDBACK AS A FORMATIVE RESOURCE TO PROMOTE AUTONOMOUS LEARNING IN EDUCATIONAL CONTEXTS
Autores: Bel n Evelina vila Carranza, Irma Azucena Ballester Romero, y
Pabla Nelly Bonilla Mora
ORCID ID: https://orcid.org/0009-0006-2898-6475
ORCID ID: https://orcid.org/0009-0009-6803-450X
ORCID ID: https://orcid.org/0009-0009-4965-2249
E-mail de contacto: evelina.avila@docentes.educacion.edu.ec
E-mail de contacto: Irma.ballester@docentes.educaci n.edu.ec
E-mail de contacto: pabla.bonilla@docente.educacion.edu.ec
Afiliaci n: : * * *Ministerio de Educaci n (Ecuador)
Articulo recibido: 03 de abril del 2026
Articulo revisado: 30 de mayo del 2026
Articulo aprobado: 03 de junio del 2026
Economista, adquirida de la Universidad de Guayaquil (Ecuador). M ster Universitario en Formaci n de Profesores de Secundaria de la Rep blica del Ecuador (Administraci n de Empresas y Econom a) adquirida de la Universidad Aut noma de Madrid (Espa a).
2Licenciada en Trabajo Social, graduada de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil (Ecuador). Mag ster en Dise o Curricular adquirida de la Universidad de Guayaquil (Ecuador).
Profesora Especializaci n Educaci n Primaria adquirida de la Universidad de Guayaquil (Ecuador). Licenciada en Ciencias de la Educaci n menci n Educaci n Primaria adquirida de la Universidad de Guayaquil (Ecuador).
La retroalimentaci n pedag gica constituye una pr ctica fundamental dentro de los procesos educativos orientados a la mejora continua y al fortalecimiento del aprendizaje aut nomo. El presente art culo tiene como objetivo analizar la retroalimentaci n pedag gica como motor del aprendizaje aut nomo, a partir de una revisi n documental de fuentes acad micas relacionadas con la evaluaci n formativa, la autorregulaci n, la metacognici n y la pr ctica docente. La investigaci n se llev a cabo bajo un enfoque cualitativo de car cter documental-biblio gr fico, mediante una revisi n de art culos cient ficos, de tesis, libros y de documentos especializados. Los resultados muestran que la retroalimentaci n efectiva permite al estudiante reconocer su nivel de rendimiento y reconocer sus dificultades, y sobre todo tomar decisiones para modificar sus procesos de aprendizaje.
Se afirma que la retroalimentaci n no debe ser solo la indicaci n de errores, sino que se debe poner al alcance orientaciones claras, espec ficas, oportunas y prospectivas que favorezcan la reflexi n y la participaci n del estudiante. El an lisis tambi n demuestra que el aprendizaje aut nomo no aparece de una forma espont nea sino que necesita mediaci n del docente, criterios de evaluaci n claros y expl citos, espacios de di logo y oportunidades para para hacer revisiones. En este sentido, la retroalimentaci n pedag gica hace de puente entre la evaluaci n formativa y la autorregulaci n, promoviendo estudiantes m s cr ticos, responsables y conscientes del propio aprendizaje. Fortalecer la cultura de la retroalimentaci n en las instituciones educativas, puede servir para transformar la evaluaci n en una experiencia formativa, de reflexi n y centrada en el desarrollo de los estudiantes.
Palabras clave: Retroalimentaci n pedag gica, Aprendizaje aut nomo, Evaluaci n formativa, Autorregulaci n, Pr ctica docente.
Education uses feedback as a way for students to become self-sufficient learners and therefore an important factor of this process. This article examines how teaching feedback can foster independent learning using a document analysis of previous research studies in the area of formative assessment; self-regulation; metacognition; and instructional practices. A qualitative methodology was employed for the document review of journal articles; dissertations; books; and other resources from academic institutions. The research indicates that by providing students with feedback, they will be able to see their progress and difficulties in learning and to understand what actions they will need to take to better their academic performance. However, teachers should not provide students with feedback only by identifying mistakes the students have made. Feedback must also be: clear; prompt; specific; constructive; and focused toward future enhancement so that students will be encouraged to reflect critically about the learning process and to actively participate in the learning process. The review also revealed that student autonomous learning does not happen by accident, but rather it requires some type of guidance from the teacher, clear grading criteria, opportunities to discuss their progress; and a place for students to revise their work according to the feedback they received from their teachers. As such, feedback becomes a link between the formative assessment and self-regulated learning processes and provides an opportunity for the student to take greater ownership of their educational growth and development.
Keywords: Pedagogical feedback, Autonomous learning, Formative assessment, Self-regulation, Teaching practice.
Sum rio
A retroalimenta o pedag gica uma importante pr tica educativa orientada para a melhoria cont nua e para o fortalecimento da aprendizagem aut noma. Este artigo se prop s a analisar a retroalimenta o pedag gica como propulsora da aprendizagem aut noma, por meio de uma revis o documental de fontes acad micas acerca da avalia o formativa, da autorregula o, da metacogni o e da pr tica docente. A investiga o foi desenvolvida com uma metodologia qualitativa, de tipo documental-bibliogr fico, mediante revis o de artigos cient ficos, teses, livros e documentos especializados em educa o. Os resultados indicam que a retroalimenta o pedag gica pertinente possibilita ao estudante reconhecer seu n vel de desempenho, identificar as dificuldades que apresenta e tomar decis es para melhorar seus processos de aprendizagem. Evidencia-se, tamb m, que a retroalimenta o pedag gica deve ir al m de indicar erros, devendo fornecer aporte com significados claros, espec ficos, oportunos e prospective sugerindo reflex o e participa o ativa do estudante. A an lise tamb m indica que a aprendizagem aut noma n o ocorre sem a media o do docente, a percep o dos crit rios de avalia o, a presen a de espa os para o di logo e a exist ncia de espa os para a retrata o, ou seja, a retroalimenta o pedag gica o elo entre a avalia o formativa e a autorregula o, tornando o aluno mais cr tico, respons vel, aut nomo e consciente da sua aprendizagem. Portanto, conclui-se que o fortalecimento da cultura da retroalimenta o nas institui es educativas pode levar a avalia o a uma experi ncia formativa, reflexiva e visando o desenvolvimento integral do aluno.
Palavras-chave: Retroalimenta o pedag gica, Aprendizagem aut noma, Avalia o formativa, Autorregula o, Pr tica docente.
Introducci n
La retroalimentaci n pedag gica ha ido tomando un protagonismo importante en los procesos actuantes de la educaci n, y que cobra inter s especialmente en el momento en el que se busca desactivar una visi n tradicional de la evaluaci n centrada en la calificaci n. Evaluar en el momento actual ya no se entiende como una actividad que mide apenas resultados finales, sino que tambi n permite acompa ar el proceso de aprendizaje, identificar aprendizajes, evidenciar dificultades y orientar la pr ctica hacia otras formas de comprensi n, mejora y auto-regulaci n.
Desde este enfoque, la retroalimentaci n se vuelve formativa, ya que permite a los estudiantes saber qu est n aprendiendo, c mo lo est n haciendo y qu acciones pueden poner en marcha para mejorar su rendimiento escolar. El aprendizaje aut nomo tambi n es una competencia fundamental en los contextos educativos actuales -dado que supone que el estudiante asume el mando en las fases de planificaci n, seguimiento y evaluaci n de su aprendizaje.
Sin embargo, esta capacidad no surge de forma espont nea, sino que se tiene que construir mediante mediaciones pedag gicas intencionadas, entre las cuales est la retroalimentaci n clara, precisa y orientada a la mejora. Desde este punto de vista, el docente deja de ser solo el transmisor de contenidos y se convierte en un mediador que orienta, acompa a y potencia procesos de reflexi n del propio desempe o en el aula.
Diferentes trabajos resaltan c mo la retroalimentaci n en relaci n con los aprendizajes fomenta la motivaci n, estimula para llevar a cabo la metacognici n, incita a la autoevaluaci n, y estimula la toma de decisiones. Cuando el estudiante recibe informaci n precisa sobre sus aciertos y sobre las partes que precisa mejorar, va a tener la oportunidad de regular sus estrategias, corregir sus errores y responsabilizarse m s de su formaci n. As pues, la retroalimentaci n pedag gica no se deber a entender como un comentario aislado hecho al final de una actividad, sino como un proceso de comunicaci n permanente entre docente y estudiante.
El presente art culo tiene como objetivo analizar la retroalimentaci n pedag gica como motor del aprendizaje aut nomo a partir de una revisi n documental de fuentes acad micas vinculadas a la evaluaci n formativa, la retroalimentaci n, la autorregulaci n y la autonom a del alumnado. Se considera que una retroalimentaci n dise ada correctamente potencia el aprendizaje aut nomo, siempre y cuando ofrezca los criterios de forma precisa, fomente la reflexi n, estimule el protagonismo del estudiante y genere situaciones concretas de mejora.
La retroalimentaci n pedag gica como proceso formativo
La retroalimentaci n pedag gica puede definirse como la informaci n que recibe el estudiante sobre su desempe o con el prop sito de mejorar su aprendizaje. Hattie y Timperley (2007) sostienen que la retroalimentaci n es una de las influencias m s poderosas sobre el aprendizaje cuando responde a tres preguntas esenciales: hacia d nde voy, c mo voy y cu l es el siguiente paso. Esta idea permite comprender que la retroalimentaci n no debe limitarse a corregir errores, sino que debe orientar al estudiante hacia metas claras y acciones concretas de mejora.
La evaluaci n formativa supone para el estudiante un conocimiento de los criterios de calidad a partir de los cuales compara su propio rendimiento, as como tambi n elaborar estrategias para corregir la distancia entre el resultado obtenido y el eventual (Sadler, 1989). Siguiendo esta misma l nea, Shute (2008) sostiene que la retroalimentaci n formativa resulta m s valiosa cuando es espec fica, comprensible, enfocada en la tarea y oportuna. Por ello, la retroalimentaci n difusa, tard a o general tiene menor eficacia para mejorar el aprendizaje.
Desde la mirada latina, Espinoza Freire (2021) sostiene que la retroalimentaci n formativa favorece la mejora continua del proceso de ense anza-aprendizaje, dado que facilita al docente ajustar su pr ctica y al estudiante reconocer sus fortalezas y sus dificultades. As mismo, P rez (2023) vincula la retroalimentaci n formativa con la promoci n de la autonom a del alumnado, ya que esta pr ctica permite a los/las estudiantes entender sus errores y recibir indicaciones espec ficas para avanzar.
Evaluaci n formativa y mejora continua del aprendizaje
La evaluaci n formativa constituye el marco pedag gico en el que la retroalimentaci n cobra mayor sentido. Black y Wiliam (1998) se alan que la evaluaci n formativa mejora el aprendizaje cuando la informaci n obtenida durante el proceso educativo se utiliza para tomar decisiones que favorezcan el avance del estudiante. Esta concepci n desplaza la evaluaci n desde una l gica sancionadora hacia una l gica de acompa amiento y mejora.
Nicol y Macfarlane-Dick (2006) establecen que la adecuada retroalimentaci n debe contribuir a clarificar el objetivo del aprendizaje, facilitar las autoevaluaciones, dar informaci n adecuada, incentivar el di logo, favorecer la motivaci n y facilitar la oportunidad para cerrar la brecha existente entre el resultado esperado y el resultado real. Estos principios son b sicos para articular c mo la evaluaci n formativa puede contribuir al aprendizaje aut nomo.
Para que evaluativa formativa sea potente debe llegar a ser permanente en las pr cticas de aula, no ser s lo un ejercicio aislado (Wiliam, 2011). Esto comporta recoger evidencias del aprendizaje, interpretarlas pedag gicamente y actuar sobre stas. Por todo lo anterior, la retroalimentaci n se convierte en una herramienta para el aprendizaje continuo, tanto del alumnado como del profesor.
Aprendizaje aut nomo y autorregulaci n estudiantil
El aprendizaje aut nomo se relaciona con la capacidad del estudiante para dirigir su propio proceso de aprendizaje. Los estudiantes autorregulados son capaces de establecer metas, seleccionar estrategias, monitorear su progreso y evaluar sus resultados (Schunk & Zimmerman, 2023). Esta competencia resulta esencial en contextos educativos donde se espera que el estudiante participe activamente en la construcci n de su conocimiento.
Pintrich (2000) sostiene que la autorregulaci n contempla dimensiones cognitivas, motivacionales y conductuales. Es decir, no es suficiente que el alumno posea conocimientos, adem s necesita motivaci n, estrategias de organizaci n, organizaci n, control del tiempo y capacidad de revisar sus propias acciones. Continuando por esta senda, Moreno Olivos, (2021) abogan porque la retroalimentaci n es un pilar central para la autorregulaci n, ya que facilita informaci n que el alumno puede hacer suya para ajustar sus propias acciones.
La autorregulaci n del aprendizaje se fortalece cuando los estudiantes participan en procesos de autoevaluaci n, reflexi n y toma de decisiones (Panadero, 2023). Por ello, la retroalimentaci n pedag gica no solo debe informar al estudiante sobre su desempe o, sino tambi n ense arle a interpretar esa informaci n y transformarla en acciones de mejora.
Caracter sticas de una retroalimentaci n efectiva
Una retroalimentaci n efectiva debe ser clara, espec fica, oportuna, respetuosa y orientada a la acci n. Brookhart (2025) sostiene que el feedback til es el tipo de feedback que permite al alumno saber qu ha hecho bien, qu necesita mejorar y qu tiene que hacer para mejorar. En este sentido, frases como "has de mejorar" no son suficiente si no van acompa adas de las instrucciones adecuadas.
De otro lado, Carless y Boud (2018) nos presentan el concepto de la alfabetizaci n en la retroalimentaci n, entendiendo que es la capacidad del alumno para comprender, determinar el valor y utilizar la retroalimentaci n para su aprendizaje. La idea es de inter s porque se pone de manifiesto que la mera entrega de comentarios por parte del docente no garantiza que el alumno aprenda a interpretarlos y aplicarlos.
Finalmente, Ajjawi y Boud (2017) destacan la naturaleza dial gica de la retroalimentaci n, al indicar que no ha de concebirse como una mera transmisi n de informaci n en una nica direcci n, sino como una forma de interacci n que permite construir significados compartidos entre docente y alumno. Desde esta ptica, la retroalimentaci n se entiende fortalecida en la medida en que se convierte en un di logo pedag gico, en una pregunta reflexiva o en un acompa amiento progresivo.
Retroalimentaci n, metacognici n y autonom a
La metacognici n es un componente esencial del aprendizaje aut nomo, ya que permite al estudiante pensar sobre su propio proceso de aprendizaje. Flavell (2025) introdujo el concepto de metacognici n para referirse al conocimiento y regulaci n de los propios procesos cognitivos. En el mbito educativo, esta capacidad permite que el estudiante identifique qu sabe, qu no comprende y qu estrategias puede utilizar para mejorar.
La retroalimentaci n pedag gica promueve la metacognici n al invitar a los alumnos a revisar sus decisiones, hacer justificaciones a sus respuestas, e identificarse con sus propios patrones de error. Seg n Boud y Molloy (2013), la retroalimentaci n tambi n debe estar orientada hacia el futuro y no limitarse a la descripci n de errores pasados, as como puede suponer una herramienta de proyecci n y mejora continua.
Valencia y otros (2025) apuntan a una serie de caracter sticas del aprendizaje aut nomo: por un lado, se relaciona con la metacognici n, la planificaci n, la toma de decisiones y la autoevaluaci n, y por otro tambi n las relacionadas con el portafolio, el cual pone de manifiesto que el rol del docente es el m s valorado en relaci n a la evaluaci n formativa, y a la vez pone de relieve los problemas de la planificaci n aut noma que presentaban los estudiantes.
Rol del docente en la construcci n del aprendizaje aut nomo
El docente desempe a un papel fundamental en el desarrollo del aprendizaje aut nomo, ya que el mismo planifica experiencias, comunica criterios, acompa a procesos y crea espacios para que el alumno aprenda a autorregularse. Vygotsky (1978) menciona que el aprendizaje se construye mediante la mediaci n y la interacci n social lo que permite entender el feedback como una forma importante de andamiaje pedag gico.
Aguilar Mattos y Reynel Tarazona (2024) plantean una estrategia de evaluaci n formativa para el desarrollo del aprendizaje aut nomo en los alumnos de un instituto privado de Lima, viendo que tiene que ver con las dificultades para gestionar el tiempo, comunicar los resultados del aprendizaje y la utilizaci n de los distintos tipos de evaluaci n formativa. La propuesta recoge etapas relacionadas con la definici n de los objetivos, aplicaci n de actividades, retroalimentaci n oportuna y mejora continua.
Mu oz y otros (2025) sostienen que el feedback inmediato permite que los alumnos detecten los fallos y los aciertos de forma oportuna, promueve la autorregulaci n, la motivaci n y el rendimiento acad mico. Contribuye a la extensi n y presentaci n de la necesidad de que el docente entregue indicaciones durante el proceso y no s lo al final de una actividad.
M todos y recursos
La investigaci n se desarroll mediante una revisi n documental de fuentes acad micas relacionadas con retroalimentaci n pedag gica, evaluaci n formativa y aprendizaje aut nomo. Se analizaron art culos cient ficos, tesis de repositorios institucionales y literatura especializada sobre autorregulaci n, metacognici n y pr cticas de evaluaci n.
Los criterios de selecci n de las fuentes fueron los siguientes:
Los recursos utilizados fueron repositorios de universidades, revistas acad micas, bases de datos de car cter acad mico y documentos especializados. Como fuentes entendidas como primordiales, se pueden citar trabajos sobre retroalimentaci n formativa, autorregulaci n, aprendizaje aut nomo, portafolio, evaluaci n formativa y alfabetizaci n en retroalimentaci n.
El an lisis se realiz mediante lectura cr tica, identificaci n de categor as tem ticas y organizaci n de los aportes en seis ejes: retroalimentaci n pedag gica, evaluaci n formativa, aprendizaje aut nomo, caracter sticas de la retroalimentaci n efectiva, metacognici n y rol docente.
An lisis y resultados
Como resultado de la revisi n documental realizada, se identificaron aportes te ricos y emp ricos relevantes sobre la retroalimentaci n pedag gica, la evaluaci n formativa, la autorregulaci n y el aprendizaje aut nomo. Las fuentes consultadas permitieron reconocer que la retroalimentaci n no debe comprenderse nicamente como una correcci n posterior a la tarea, sino como un proceso pedag gico continuo que orienta al estudiante hacia la mejora, la reflexi n y la toma de decisiones sobre su propio aprendizaje
Para organizar los principales hallazgos de la revisi n bibliogr fica, se elabor un cuadro comparativo con los autores m s representativos considerados en el estudio. La construcci n de la tabla comparativa permite sistematizar los aportes de cada fuente y los v nculos con el tema central del art culo: la retroalimentaci n pedag gica como fuerza motriz del aprendizaje aut nomo.
Una vez realizada la lectura de la documentaci n analizada y de sus autores m s representativos, se concluy con m ltiples aportes te ricos de retroalimentaci n pedag gica y la evaluaci n formativa, as como la autorregulaci n y el aprendizaje aut nomo.
Las fuentes analizadas permiten afirmar, en concordancia con los aportes de los autores revisados, que la retroalimentaci n no debe entenderse como una simple correcci n de actividades, sino como un proceso pedag gico orientado hacia el estudiante. En este sentido, debe favorecer la reflexi n, la toma de decisiones y la mejora progresiva del propio proceso educativo.
Para organizar los principales hallazgos de la revisi n de documentaci n, se elabor una tabla comparativa con los autores m s representativos tenidos en cuenta. La sistematizaci n en cuesti n permite observar las aportaciones por fuente, al mismo tiempo que permite ver c mo se conectan con el tema central de este art culo, la retroalimentaci n pedag gica como motor del aprendizaje aut nomo.
El an lisis fue capaz de ordenar los art culos de las aportaciones en tres grupos claramente diferenciados: en art culos referidos a la evaluaci n formativa, en art culos referidos a la autorregulaci n y en art culos de fuentes recientes con respecto a la retroalimentaci n en el aula, portafolios o acompa amiento docente. Esta agrupaci n fue la que permiti relacionar los aportes con el desarrollo del aprendizaje aut nomo.
Tabla 1
Aportes te ricos sobre retroalimentaci n pedag gica y aprendizaje aut nomo
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Autor/es |
A o |
Tema central |
Aporte principal al estudio |
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Aguilar Mattos y Reynel Tarazona |
2024 |
Evaluaci n formativa y aprendizaje aut nomo |
Sugieren otra estrategia de evaluaci n formativa con la que se intente avanzar en el desarrollo del aprendizaje aut nomo y subrayan la fundamentaci n de la ecuaci n objetivo claro actividades de evaluaci n retroalimentaci n necesaria y oportuna. |
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Ajjawi y Boud |
2017 |
Retroalimentaci n dial gica |
Plantean tambi n que la retroalimentaci n hay que analizarla como un di logo pedag gico entre el docente y el estudiante; no debe concebirse como una simple transmisi n de informaci n. |
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Black y Wiliam |
1998 |
Evaluaci n formativa |
Sostienen que la evaluaci n formativa mejora el aprendizaje cuando la informaci n obtenida durante el proceso se utiliza para modificar la ense anza y apoyar el progreso del estudiante. |
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Boud y Molloy |
2013 |
Retroalimentaci n prospectiva |
Propugnan tambi n que la entendamos como una retroalimentaci n orientada a la continuaci n, es decir, como una ayuda para mejorar la siguiente tarea y no solo para corregir la tarea anterior. |
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Brookhart |
2025 |
Retroalimentaci n efectiva |
Aseguran que los comentarios tiles tienen que indicarle al estudiante sobre qu ha acertado, sobre qu tiene que mejorar y sobre c mo tiene que hacerlo, sin opinar o dar una opini n general, sino dejando la misma abierta. |
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Carless y Boud |
2018 |
Alfabetizaci n en retroalimentaci n |
Introducen la concepci n del estudiante entendiendo, valorando y usando la retroalimentaci n para mejorar el aprendizaje de forma aut noma. |
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Espinoza Freire |
2021 |
Retroalimentaci n formativa |
Destacan que la retroalimentaci n sirve para mejorar el proceso de ense anza-aprendizaje, orientando la pr ctica docente y la pr ctica del estudiante. |
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Gonz lez Valencia, Troncoso Ulloa y Garc a Miranda |
2025 |
Aprendizaje aut nomo y portafolio |
Presentan evidencias de que el portafolio fomenta lo reflexivo y el aprendizaje aut nomo y muestra tambi n dificultades en la planificaci n aut noma de los alumnos. |
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Hattie y Timperley |
2007 |
Poder de la retroalimentaci n |
La buena retroalimentaci n cumple con el criterio de ser buena si ofrece respuestas a tres interrogantes: hacia d nde voy?; c mo voy?; cu l es el siguiente paso que debo realizar para avanzar? |
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Moreno Olivos |
2021 |
Retroalimentaci n y autorregulaci n |
Explican que la retroalimentaci n es un componente esencial del aprendizaje autorregulado, porque proporciona informaci n que el estudiante utiliza para ajustar sus estrategias cognitivas y mejorar su desempe o. |
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Nicol y Macfarlane-Dick |
2006 |
Retroalimentaci n y aprendizaje autorregulado |
Proponen principios de una buena retroalimentaci n, donde se deben clarificar los objetivos de aprendizaje, se favorece la autoevaluaci n, se produce un intercambio de comentarios y se ofrecen oportunidades de mejora. |
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Panadero |
2023 |
Autorregulaci n y evaluaci n |
Explica que la autorregulaci n se potencia a partir del autoevaluarse, la reflexi n o la toma de decisiones de manera consciente en funci n del aprendizaje que cada uno tenga. |
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P rez |
2023 |
Retroalimentaci n y autonom a |
Vinculan la retroalimentaci n formativa con el desarrollo de la autonom a del estudiante, aunque favoreciendo la comprensi n de los errores y la mejora continua del aprendizaje. |
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Pintrich |
2000 |
Aprendizaje autorregulado |
Se ala que la autorregulaci n integra dimensiones cognitivas, motivacionales y conductuales, lo que permite comprender el aprendizaje aut nomo como un proceso activo y planificado. |
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Sadler |
1989 |
Evaluaci n formativa |
Plantea que la evaluaci n formativa permite al estudiante reconocer la brecha entre su desempe o actual y el esperado, siempre que conozca los criterios de calidad y pueda actuar para mejorar. |
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Schunk & zimmerman |
2023 |
Autorregulaci n del aprendizaje |
El estudiante autorregulado es aquel que establece metas, selecciona sus estrategias, va monitoreando los avances y eval a el resultado de su aprendizaje. |
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Shute |
2008 |
Retroalimentaci n formativa |
Indica que la retroalimentaci n ha de ser espec fica, concreta, referida a la tarea que se le est evaluando y, adem s, ha de llegar en los momentos y en los tiempos adecuados, que son aquellos en los que efectivamente se puede desencadenar un impacto positivo en el aprendizaje. |
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Wiliam |
2011 |
Evaluaci n formativa integrada |
Subrayan que la evaluaci n formativa debe ser un elemento presente en la pr ctica docente continua, que sirva de gu a para la pedagog a en las clases. |
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Zambrano Mu oz et al. |
2025 |
Retroalimentaci n inmediata |
Resaltan la importancia de la retroalimentaci n inmediata que sirve para detectar errores y aciertos en el ritmo correcto, y de la que depende tambi n la motivaci n, la autorregulaci n y el rendimiento acad mico. |
Fuente: Elaboraci n propia
La Tabla 1 pone de relieve la coincidencia que existe entre los autores analizados a la hora de considerar la retroalimentaci n como una pr ctica fundamental para mejorar el aprendizaje. La forma de tratar la retroalimentaci n por parte de cada uno de los estudios revisados ten a enfoques distintos, pero existe una relaci n com n entre retroalimentaci n, evaluaci n formativa y autonom a del alumnado.
Los aportes cl sicos, como son los de Sadler, los de Black y Wiliam, los de Hattie y Timperley, y el de Shute, plantean, entre otros, los aspectos referentes a la calidad de la informaci n que el estudiante recibe durante el proceso evaluativo. Estos autores permiten comprender que la retroalimentaci n debe ser clara, oportuna y orientada a la acci n.
Por otra parte, los aportes vinculados con la autorregulaci n, como los de Zimmerman, Pintrich, Butler y Winne, y Panadero, explican que el aprendizaje aut nomo requiere que el estudiante sea capaz de planificar, monitorear y evaluar su propio desempe o. Desde esta mirada, la retroalimentaci n se convierte en una gu a para que el estudiante tome decisiones, corrija errores y seleccione nuevas estrategias de aprendizaje.
De forma similar, los estudios m s actuales, como los de P rez, Aguilar Mattos y Reynel Tarazona, Gonz lez Valencia et al., Zambrano Mu oz et al., entre otros, permiten contextualizar el significado de la retroalimentaci n en las circunstancias educativas del momento presente.
Estos trabajos constituyen estudios de caso centrados en esta tem tica y evidencian sus principales caracter sticas. Asimismo, destacan que la retroalimentaci n formativa, inmediata y dial gica favorece la autonom a del alumnado cuando se articula con actividades de reflexi n, portafolios, evaluaciones continuas y oportunidades de mejora.
En definitiva, los hallazgos muestran que la retroalimentaci n pedag gica contribuye decisivamente al desarrollo del aprendizaje aut nomo, al permitir el flujo de informaci n clara con la que el alumnado diagnosticar su resultado, comprender sus dificultades y tomar decisiones orientadas al desarrollo.
Con esto se quiere decir que la retroalimentaci n no es s lo enunciar fallos, pues, en este sentido, constituye un puente entre la evaluaci n formativa y la autorregulaci n, y adem s favorece la implicaci n del alumnado haci ndolo m s consciente en su proceso de aprendizaje.
Uno de los primeros resultados a destacar es que cuando la retroalimentaci n es formativa puede estar asociada a una clara descripci n de los objetivos de aprendizaje. En este sentido, cuando el alumnado sabe lo que se espera de l, puede definir m s adecuadamente los comentarios que hace la docente y dirigir su esfuerzo hacia unos objetivos concretos. En contraposici n, en el momento en que los criterios no est n expl citos, la forma en la cual es presentada la retroalimentaci n pierde fuerza formativa y se manifiesta como una mera correcci n.
El segundo resultado muestra que la retroalimentaci n centrada nicamente en aspectos informativos o en la identificaci n de errores de la tarea no necesariamente favorece la autonom a del estudiante. En este sentido, la capacidad de la retroalimentaci n para fortalecer dicha autonom a no radica solo en se alar los errores, sino en ofrecer orientaciones claras para la mejora y guiar al alumnado en su proceso de aprendizaje.
Comentarios espec ficos, preguntas que obliguen a reflexionar, ejemplos, r bricas, nuevas oportunidades para volver a realizar la tarea, etc., son formas que hacen que el alumnado est en la construcci n de su aprendizaje. Por tanto, la retroalimentaci n no es un acto final, sino un proceso en el que se aprende.
El tercer resultado trata sobre la dimensi n emocional y motivacional. La retroalimentaci n tiene efecto sobre la confianza en los estudiantes, su disposici n para seguir aprendiendo, su autoeficacia. Puede incrementar la motivaci n cuando se ofrece de manera respetuosa y constructiva, y la frustraci n o la dependencia excesiva del docente cuando es negativa o poco precisa.
Se considera que el aprendizaje aut nomo tambi n incluye habilidades que progresivamente deben ser ense adas. La planificaci n, la gesti n del tiempo, la autoevaluaci n y la metacognici n no siempre est n desarrolladas en el alumnado, y por eso la devoluci n debe ir pareja con estrategias pedag gicas que orienten la comprensi n y la aplicaci n. El docente, en este sentido, funciona de manera esencial en la formaci n de alumnado que sepa interpretar la informaci n recibida y toda esta la transforme en acciones para el aprendizaje.
Por ltimo, estos estudios revisados muestran que el efecto de la retroalimentaci n formativa e inmediata es mucho m s relevante cuando se enmarca en una cultura de evaluaci n continua, es decir, donde el estudiante tiene la oportunidad de revisar, corregir, mejorar y volver a presentar sus trabajos. La retroalimentaci n, por lo tanto, no deber a cerrar el proceso de aprendizaje, sino abrir nuevas posibilidades de mejora.
Discusi n
Los resultados obtenidos a partir de la revisi n documental permiten comprender que la retroalimentaci n pedag gica constituye un eje articulador entre la evaluaci n formativa y el aprendizaje aut nomo. Los aportes sistematizados en la Tabla 1 evidencian que la retroalimentaci n no debe reducirse a una acci n correctiva posterior a la entrega de una tarea, sino que debe asumirse como un proceso continuo, intencionado y orientado a la mejora. En este sentido, la coincidencia entre autores cl sicos y estudios recientes confirma que la retroalimentaci n tiene mayor impacto cuando el estudiante puede comprenderla, utilizarla y convertirla en decisiones concretas para avanzar en su proceso formativo.
Uno de los aspectos m s relevantes que emerge del an lisis es que la retroalimentaci n pedag gica solo fortalece el aprendizaje aut nomo cuando se vincula con criterios claros de desempe o. El planteamiento realizado por Sadler, Hattie y Timperley, Shute, Nicol y Macfarlane-Dick permite sostener que el estudiante necesita tener claro qu es lo que se espera de l, cu l es su actual situaci n de aprendizaje y cu les son las estrategias que le corresponde seguir para progresar en el aprendizaje. Con esta manera de entender la retroalimentaci n no s lo se tiene en cuenta aquello que se ha hecho correcto o incorrecto, sino que se entiende como una informaci n que est ligada a la comprensi n, a la especificidad y que est orientada a la acci n. Por este motivo, una pr ctica docente basada en dar un feedback de car cter general, poco expl cito, o una retroalimentaci n que s lo se basa en unas notas, es un tipo de feedback que puede limitar las posibilidades de la autorregulaci n del estudiante.
Asimismo, la discusi n permite tambi n establecer que el aprendizaje aut nomo no debe ser entendido como una responsabilidad del estudiante exclusivamente. Tambi n la autonom a implica la planificaci n, la toma de decisiones, la autoevaluaci n o la gesti n del aprendizaje por parte de cada estudiante, pero estas actividades hacen necesaria una mediaci n pedag gica sistem tica.
Los planteamientos de Zimmerman, Pintrich, Butler y Winne, y Panadero explican c mo la autorregulaci n se va construyendo poco a poco y s lo es posible gracias a las experiencias que permitan que cada estudiante pueda autoevaluar sus avances, identificar cu les son sus dificultades o cu les deben ser sus acciones.
Por lo tanto, la retroalimentaci n pasa a ser una gu a para el movimiento del estudiante hacia la autorregulaci n a partir de la dependencia del docente para pasar a un tipo de estudiante que es m s autogestivo y al mismo tiempo m s aut nomo en su formaci n acad mica.
Otro aspecto relevante es que la retroalimentaci n pedag gica cobra mayor sentido cuando es articulada desde un enfoque dial gico. Los aportes de Ajjawi y Boud, as como Carless y Boud, permiten entender la retroalimentaci n como una interacci n pedag gica en la que el estudiante puede interrogar, interpretar, revisar y aplicar las orientaciones que ha recibido, puesto que muchos estudiantes reciben comentarios de sus trabajos pero no saben c mo hacerles uso.
Por esta raz n, la capacitaci n de la retroalimentaci n depende de la apropiaci n que pueda hacer el estudiante de los contenidos de esta misma retroalimentaci n, lo cual precisa de la formaci n en una aut ntica alfabetizaci n de la retroalimentaci n.
Desde esta ptica, la retroalimentaci n pedag gica da cuenta, a su vez, de la actuaci n del estudiante y tambi n lo educa en la reflexi n sobre su propio aprendizaje.
De ese modo, cuando el profesorado plantea preguntas orientadoras, propone revisiones, fundamenta sus observaciones, explica de forma compartida los criterios de evaluaci n mediante r bricas, se ocupa de la autoevaluaci n o permite nuevas entregas, est creando condiciones para que el estudiante analice sus determinaciones, para que reconozca sus errores y para que construya nuevas maneras de aprender.
En este sentido, la retroalimentaci n se relaciona directamente con la metacognici n, pues ayuda al estudiante a tomar conciencia de lo que sabe, de aquello que necesita reforzar y de las estrategias que puede implementar para mejorar.
Los trabajos recientes consignados en el an lisis permitido adem s encuadrar la relevancia del feedback en los actuales contextos educativos. P rez se ala su vinculaci n con el progreso de la autonom a del estudiante. Aguilar Mattos y Reynel Tarazona lo resultan competentes en la consolidaci n de una estrategia de evaluaci n continua orientada hacia la autonom a del aprendiz.
Gonz lez Valencia, Troncoso Ulloa y Garc a Miranda demuestran la utilidad del portafolio como herramienta para permitir pensar mediante la reflexi n y la autonom a; Zambrano Mu oz et al. destacan la importancia del feedback inmediato con respecto a la motivaci n, la autorregulaci n, el rendimiento acad mico y las valoraci n que se hace de l.
Los aportes evidencian que el feedback no se puede examinar como una pr ctica desvinculada, sino como parte de un sistema pedag gico que incluye una estrategia de planificaci n, una progresiva evaluaci n, la mediaci n de la pr ctica docente y la mejora que proporciona a los alumnos.
Sin embargo, tambi n son visibles grandes desaf os para la pr ctica docente. Primeramente, no toda retroalimentaci n ayudar a lograr autonom a. Por ejemplo, si el docente proporciona respuestas cerradas, si corrige sin dar explicaciones o si la evaluaci n s lo se centra en la nota final, es f cil que la persona en proceso de aprendizaje quede adoptando una posici n pasiva.
En segundo lugar, la retroalimentaci n requiere tiempo, planificaci n y criterios definidos, lo que implica carga de trabajo pedag gica. Tercero, los estudiantes deben formarse para saber interpretar y utilizar la retroalimentaci n, ya que no basta con recibirla, sino que se necesitan espacios posteriores para su aplicaci n.
En lo que respecta a la retroalimentaci n pedag gica, la discusi n termina por evidenciar que ha de ser considerada como una pr ctica estrat gica en la evaluaci n formativa. La funci n de la retroalimentaci n pedag gica no s lo ha de pensar en mejorar una tarea determinada, sino que deber a ayudar a desarrollar la autorregulaci n, el sentido de responsabilidad acad mica, la reflexi n cr tica o la autonom a.
Por eso resulta necesario que las instituciones educativas promuevan culturas de evaluaci n formativa donde el error pase a ser entendido como posibilidad de aprendizaje y donde la retroalimentaci n sea entendida como un recurso permanente de mejora.
Finalmente, los hallazgos hacen poder afirmar que la retroalimentaci n pedag gica es el motor del aprendizaje aut nomo porque activa procesos de revisi n, de decisi n y de mejora. Su potencia formativa reside en que ayuda al estudiante a pasar de la l gica de cumplimiento a la l gica de comprensi n; de una dependencia del juicio del docente a una participaci n m s consciente del propio aprendizaje. Por lo tanto, la retroalimentaci n se convierte en una pr ctica necesaria para formar estudiantes que sepan aprender de forma m s aut noma, desde el criterio y desde la responsabilidad.
Conclusiones
La revisi n documental desarrollada permite concluir que la retroalimentaci n pedag gica constituye una pr ctica esencial para fortalecer el aprendizaje aut nomo, debido a que ofrece al estudiante informaci n clara, pertinente y orientada a la mejora de su desempe o.
A diferencia de una evaluaci n que se base nicamente en una calificaci n, la retroalimentaci n formativa hace posible que, para el estudiante, su avance sea susceptible de comprensi n, sus dificultades sean aptas para ser identificadas y para que, cuando no lo pueda hacer, tenga la posibilidad de llegar a reconocer de forma consciente y responsable las acciones que deber seguir para continuar aprendiendo.
As , tambi n se pone de manifiesto c mo la retroalimentaci n pedag gica act a como un puente entre la evaluaci n formativa y la autorregulaci n del aprendizaje. Los aportes te ricos revisados nos permiten notar que el estudiante desarrolla mayor autonom a cuando conoce la finalidad del aprendizaje, comprende los criterios de evaluaci n, recibe orientaciones espec ficas, y tiene oportunidades para revisar, corregir y mejorar las producciones acad micas.
En este aspecto, no se debe concebir la retroalimentaci n como un comentario que finalice el proceso, sino que, por el contrario, la retroalimentaci n ha de concebirse como un proceso de acompa amiento pedag gico y de lo que hacen los docentes que orientan, que explican o que acogen los comentarios que los estudiantes emiten.
Los autores que han sido analizados coinciden en se alar que la calidad de la retroalimentaci n que se ofrece influye sobre la capacidad de los estudiantes para reflexionar sobre su propio aprendizaje. En el caso en que las orientaciones que se ofrecen sean claras y pertinentes respecto a los objetivos previstos en un momento determinado, los estudiantes, que conocen bien sus logros y sus pasivos, ser n capaces de indicarlos con exactitud y tomar decisiones que les ayuden a obtener mejores resultados o progresos.
Otro de los aspectos que se consideran importantes es que el aprendizaje aut nomo no puede emerger de forma espont nea, sino que requiere una mediaci n docente que tiene una intencionalidad. El docente juega un papel fundamental cuando dise a actividades para el aprendizaje, comunica sus expectativas respecto a la tarea que deben desarrollar los estudiantes, formula preguntas reflexivas y genera espacios de di logo en los cuales el alumnado vuelve a interpretar y utilizar la retroalimentaci n recibida. Por este motivo, la autonom a no debe entenderse como ausencia de orientaci n, sino como una construcci n gradual mediante la cual el estudiante aprende a tomar decisiones sobre su propio proceso formativo.
De la misma forma, la revisi n de la bibliograf a analizada hace posible identificar que la retroalimentaci n favorece el desarrollo de competencias transversales ligadas a la resoluci n de problemas, el pensamiento cr tico y la autoevaluaci n. En este caso se pone de manifiesto que estas competencias son importantes para que los estudiantes puedan enfrentarse a situaciones acad micas u otras de tipo personal ya que stas les permiten analizar situaciones, valorar alternativas y tomar una actitud activa respecto a su propio aprendizaje.
Del mismo modo, se concluye que una retroalimentaci n educativa de calidad debe ser clara, espec fica, oportuna, respetuosa y prospectiva, y que aumentar su valor pedag gico si viene acompa ada, llegado el caso, no solo de un se alamiento acerca del error sino tambi n de rutas concretas que apunten a la mejora de forma efectiva.
De igual manera, se concluye que articularse con estrategias como la autoevaluaci n, la coevaluaci n, el uso de r bricas, el portafolio y la revisi n continua de trabajos, propicia el desarrollo de habilidades metacognitivas, motivacionales y autorreguladoras.
Tambi n se llega a la conclusi n de que la puesta en pr ctica de situaciones o pr cticas de feedback en diversos contextos educativos incrementa la participaci n activa del alumnado y mejora la comunicaci n entre docente y alumnado. En consecuencia, se incrementa la posibilidad de generar ambientes de aprendizaje donde el error se concibe como una oportunidad de aprender y no desde la perspectiva de la sanci n o el fracaso.
En conclusi n, la retroalimentaci n brinda una oportunidad para hacer del proceso evaluativo una experiencia de reflexi n, de mejora y de crecimiento acad mico, lo que la vincula con la posibilidad de generar un aprendizaje aut nomo.
Para ello, la pr ctica de una buena retroalimentaci n ayudar a conseguir estudiantes m s cr ticos, m s participativos y m s responsables de su propio aprendizaje, capaces de reconocer sus necesidades, ajustar sus estrategias y seguir dando pasos hacia niveles superiores de independencia intelectual.
Por ello, potenciar la cultura de la retroalimentaci n en las instituciones educativas es una condici n necesaria para mejorar procesos formativos menos fr os y m s humanos, reflexivos y centrados en el alumnado.
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La retroalimentaci n pedag gica como recurso
formativo para promover el aprendizaje aut nomo en contextos educativos 2026
by Bel n Evelina vila Carranza, Irma Azucena Ballester Romero y Pabla Nelly
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