JUEGOS COOPERATIVOS PARA PROMOVER HABILIDADES SOCIOEMOCIONALES Y CONVIVENCIA RESPETUOSA EN AULAS DE EDUCACIÓN INICIAL

COOPERATIVE GAMES TO PROMOTE SOCIO-EMOTIONAL SKILLS AND RESPECTFUL COEXISTENCE IN EARLY CHILDHOOD EDUCATION CLASSROOMS

Autores: 1 Silvia Paola Tacle García, 2 Zila Isabel Esteves Fajardo, 3 Grace Maribel Balseca Contreras, 4 Arlette Camila Quito Esteves y 5 Valeria Paulina Quito Esteves

 

¹ORCID ID: https://orcid.org/0009-0008-6312-4074

2ORCID ID: https://orcid.org/0000-0002-2283-5370

3ORCID ID: https://orcid.org/0009-0008-8951-5380

4ORCID ID: https://orcid.org/0000-0002-7673-0240

5ORCID ID: https://orcid.org/0009-0004-1505-4148

1E-mail de contacto: silvia.tacle@docentes.educacion.edu.ec

2E-mail de contacto: zila.estevesf@ug.edu.ec

3E-mail de contacto: grace.balseca@educacion.gob.ec

4E-mail de contacto: arlette.quitoe@ug.edu.ec

5E-mail de contacto: valeria.quitoe@ug.edu.ec

Afiliación: 1*3*Ministerio de Educación (Ecuador) 2*4*5* Universidad de Guayaquil (Ecuador)

Artículo recibido: 06 de agosto del 2026

Artículo revisado: 04 de septiembre del 2026

Artículo aprobado: 07 de octubre del 2026

1 Licenciada en Ciencias de la Educación mención Educación Profesora Parvularia, graduada de la Universidad Central del Ecuador (Ecuador). Magíster Universitario en Psicopedagogía, graduada de la Universidad de Alcalá (España).

2 Licenciada en Ciencias de la Educación especialización Educación Primaria, graduada de la Universidad de Guayaquil (Ecuador). Profesora especialización Educación Primaria, graduada de la Universidad de Guayaquil (Ecuador). Magister en Educación mención en Educación Inclusiva, graduada de la Universidad Casa Grande (Ecuador). Magister en Diseño Curricular, graduada de la Universidad de Guayaquil (Ecuador). Diploma Superior en Diseño Curricular por Competencias, graduada de la Universidad de Guayaquil (Ecuador). Doctora en Educación, graduada de la Universidad Cesar Vallejo (Perú). Máster Universitario en Formación Internacional Especializada del Profesorado, Especialidad en Educación Inicial o Infantil, graduada de la Universidad Complutense de Madrid (España).

3 Licenciada en Ciencias de la Educación mención Profesores Parvularia, graduada de la Universidad Central del Ecuador (Ecuador). Magíster en Educación Inicial, graduada de la Universidad Central del Ecuador (Ecuador).

4 Médica, graduada de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil (Ecuador). Magíster en Gestión de los Servicios de la Salud, graduada de la Universidad Cesar Vallejo (Perú).

5 Abogada, graduada de la Universidad Metropolitana (Ecuador). Magíster en Constitucionalismo Contemporáneo y Gobernanza Local, graduada de la Universidad Bolivariana del Ecuador (Ecuador).

 


Resumen

El presente artículo trata sobre el valor de los juegos cooperativos en el desarrollo de habilidades socioemotivas y en la creación de la convivencia respetuosa en aulas de Educación Inicial. Para ello, se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica a partir de trabajos de investigación correspondientes a los años 2021 a 2026, con especial atención a los estudios llevados a cabo en América Latina sobre el juego, la cooperación, la empatía, la autorregulación, la comunicación, la resolución de conflictos y las relaciones de pares entre los niños. Los resultados indican que los juegos cooperativos ofrecen oportunidades para que los niños interactúen, compartan, respeten las reglas, expresen emociones, y desarrollen actitudes prosociales. Así mismo, se identifica el importante papel que tiene la mediación del docente/a, la organización de las actividades y la creación de ambientes seguros para promover experiencias de cooperación y de respeto. La literatura revisada permite entender que estas experiencias lúdicas podrían contribuir al desarrollo de las habilidades socioemocionales y a una mejora en la convivencia en el aula. Finalmente, se concluye que la planificación de los juegos cooperativos es un recurso pedagógico adecuado para acompañar el desarrollo integral en la primera infancia.De hecho, la revisión confirma que la inclusión sistemática de estas actividades puede hacer posibles espacios educativos donde los niños aprenden en la interacción, el diálogo y la participación conjunta, reforzando de manera gradual las relaciones fundamentadas en el respeto, la colaboración y la consideración hacia las personas.

 

Palabras clave: Juegos cooperativos; Habilidades socioemocionales; Educación Inicial; Convivencia respetuosa; Desarrollo infantil.

Abstract

This article addresses the value of cooperative games in the development of socio-emotional skills and the promotion of respectful coexistence in Early Childhood Education classrooms. To this end, a bibliographic review was conducted based on research studies published between 2021 and 2026, with particular attention to studies carried out in Latin America on play, cooperation, empathy, self-regulation, communication, conflict resolution, and peer relationships among children. The results indicate that cooperative games provide opportunities for children to interact, share, respect rules, express emotions, and develop prosocial attitudes. Likewise, the important role of teacher mediation, activity organization, and the creation of safe environments in promoting experiences of cooperation and respect was identified. The reviewed literature suggests that these playful experiences may contribute to the development of socio-emotional skills and to improved classroom coexistence. Finally, it is concluded that the planning of cooperative games is an appropriate pedagogical resource to support holistic development during early childhood. In fact, the review confirms that the systematic inclusion of these activities can create educational spaces where children learn through interaction, dialogue, and joint participation, gradually strengthening relationships based on respect, collaboration, and consideration for others.

 

Keywords: Cooperative games; Socio-emotional skills; Early Childhood Education; Respectful coexistence; Child development.

Sumário

O presente artigo aborda o valor dos jogos cooperativos no desenvolvimento de habilidades socioemocionais e na construção de uma convivência respeitosa em salas de aula da Educação Infantil. Para isso, foi realizada uma revisão bibliográfica a partir de trabalhos de pesquisa correspondentes aos anos de 2021 a 2026, com especial atenção aos estudos desenvolvidos na América Latina sobre o jogo, a cooperação, a empatia, a autorregulação, a comunicação, a resolução de conflitos e as relações entre pares entre as crianças. Os resultados indicam que os jogos cooperativos oferecem oportunidades para que as crianças interajam, compartilhem, respeitem as regras, expressem emoções e desenvolvam atitudes pró-sociais. Da mesma forma, identifica-se o importante papel da mediação docente, da organização das atividades e da criação de ambientes seguros para promover experiências de cooperação e respeito. A literatura revisada permite compreender que essas experiências lúdicas podem contribuir para o desenvolvimento das habilidades socioemocionais e para a melhoria da convivência em sala de aula. Finalmente, conclui-se que o planejamento dos jogos cooperativos constitui um recurso pedagógico adequado para acompanhar o desenvolvimento integral na primeira infância. De fato, a revisão confirma que a inclusão sistemática dessas atividades pode possibilitar espaços educativos nos quais as crianças aprendem por meio da interação, do diálogo e da participação conjunta, fortalecendo gradualmente relações fundamentadas no respeito, na colaboração e na consideração pelas outras pessoas.

 

Palavras-chave: Jogos cooperativos; Habilidades socioemocionais; Educação Infantil; Convivência respeitosa; Desenvolvimento infantil.

Introducción

La educación durante los primeros años de vida tiene un rol central en el desarrollo de los niños, dado que en esta etapa se van construyendo progresivamente capacidades que tienen relación con la interacción social, con la expresión de las emociones y con la vida en común.

 

El aula de Educación Inicial es uno de los primeros escenarios en los cuales los niños entablan relaciones fuera de su familia, por lo que las experiencias educativas tienen que propiciar para el aula entornos de respeto, de participación y de colaboración.

 

En este sentido, las habilidades socioemocionales son particularmente importantes, puesto que permiten a los niños reconocer y expresar sus emociones, establecer relaciones con sus compañeros y compañeras, desarrollar empatía y responder de manera adecuada a las diversas situaciones sociales.

 

Fortalecerlas desde la primera infancia hace posible generar mejores condiciones para la convivencia y para la participación activa dentro del aula (Vélez Loor & Tarazona Meza, 2022). El juego es una de las principales modalidades a partir de las cuales los niños exploran su mundo, se vinculan con los demás y llegan a adquirir aprendizajes.

 

Las actividades lúdicas, porque estén atendidas a que el juego sea de cooperación, puede dar lugar a situaciones donde los participantes deban comunicarse, compartir, observar turnos, acatar acuerdos y llegar a objetivos comunes.

 

Por eso, los juegos cooperativos pueden ser considerados como una forma didáctica con posibilidad para fortalecer relaciones entre los pares y el desarrollo socioemocional. A su vez, la convivencia respetuosa precisa que los niños progresivamente vayan adquiriendo comportamientos en relación a la empatía, al diálogo, a la cooperación y al respeto hacia las personas.

 

En este sentido, las experiencias cooperativas son las que permiten practicar estas habilidades en situaciones concretas en el aula y no sólo en la enseñanza de reglas de comportamiento. Investigaciones recientes han evidenciado los aportes del juego y de las estrategias cooperativas en las habilidades sociales, emocionales y prosociales en la niñez infante (Unuzungo Preciado et al., 2022; Mairal-Llebot et al., 2022).

 

Desde este enfoque, el presente artículo tiene como objetivo analizar, mediante el uso de las revisiones bibliográficas, los aportes de los juegos cooperativos al desarrollo de las habilidades socioemocionales y la construcción de la convivencia respetuosa en los contextos del aula de Educación Inicial.

 

Para ello se revisan investigaciones publicadas en su mayoría entre el 2021 y el 2026, concretamente los estudios relacionados con el juego cooperativo, las habilidades sociales y emocionales, la empatía, la autorregulación, la resolución de conflictos y la convivencia escolar.

 

Juegos cooperativos como estrategia pedagógica en Educación Inicial

La experiencia del juego es un aspecto relevante en las primeras etapas de la infancia, ya que le ofrece al niño la oportunidad de conocer, de interactuar y de construir aprendizajes a partir de situaciones que tienen un sentido.

 

En el ámbito educativo, las actividades lúdicas pueden tener una intención pedagógica, cuando son pensadas a partir de las características y de las necesidades del propio grupo. Para Vera et al. (2024) el juego es propicio para la potenciación de las habilidades sociales, de la autonomía y de la comunicación de los niños de Educación Inicial.

 

Dentro de las diversas manifestaciones del juego, los juegos cooperativos son los que favorecen la participación conjunta para conseguir un objetivo. En este tipo de experiencias, los niños tienen que comunicarse, compartir el material, hacer respetar los acuerdos, y tener en cuenta las acciones de sus compañeros y de sus compañeras.

 

Cedeño García et al. (2025) señalaron que el juego cooperativo es un recurso educativo que ayuda a promover las relaciones sociales y potenciar los valores en la Educación Inicial.

Por tanto, los juegos cooperativos pueden eclipsar sus funciones estrictamente recreativas y pueden ser utilizados como herramientas para acompañar los procesos de desarrollo social y emocional.

 

Su utilización promueve la aparición de situaciones en las que los niños pueden aprender a actuar progresivamente con otros, asumir responsabilidades y comprender el elemento colaborativo de las experiencias sociales.

 

Del mismo modo, los juegos cooperativos también permiten que los niños con dificultades practiquen el comportamiento de ayuda, la escucha y el respeto hacia los demás. Las experiencias en cuestiones colaborativas son la acción y el encuentro entre pares y la base para aprender a reconocer diferentes maneras de participar, expresar sus ideas y valorar las contribuciones de los compañeros.

 

En este sentido, los juegos cooperativos aplicados en Educación Inicial contribuyen a generar espacios de aprendizaje cuyos rasgos propios son la interacción y la colaboración como parte de la vida cotidiana de los alumnos. Su práctica, por lo tanto, de manera más planificada, permite entrelazar el juego y las acciones de aprender habilidades sociales y personales para construir relaciones en el aula.

 

Desarrollo de habilidades socioemocionales durante la primera infancia

 

Las habilidades socioemocionales son un conjunto de capacidades vinculadas al reconocimiento y al manejo de las emociones, a las interacciones con otras personas, a la empatía, comunicación y a la regulación de la conducta.

 

Su desarrollo en los primeros años resulta relevante para ir construyendo relaciones y para ir respondiendo de manera progresiva ante las distintas situaciones sociales. Según los hallazgos de Vélez Loor y Tarazona (2022), las actividades lúdicas contribuyen a mejorar la confianza, la identificación y el poder expresar las emociones y mejorar la comunicación entre los niños de Educación Inicial.

 

En la aplicación de una guía de actividades se evidenció un aumento en la participación, la comunicación y la motivación en el juego. En la misma línea, Serdio López (2024) diseñó una intervención con alumnado preescolar basada en el autoconocimiento, autorregulación, autonomía y empatía; sus resultados avalan la necesidad de realizar experiencias educativas determinadas para desarrollar las habilidades socioemocionales en esta etapa.

 

En la primera infancia, estas habilidades se desarrollan dando lugar a experiencias de interacción con las demás personas. Las actividades compartidas ayudan a los niños a expresar las emociones, a reconocer las emociones de sus compañeros y progresivamente aprenden a dar respuestas ante las situaciones sociales.

 

Por esta razón, el aula se convierte en un contexto significativo que acompaña a la construcción de comportamientos cooperativos, de respeto y de consideración hacia los demás. La interacción entre los pares también presupone un lugar que ofrece posibilidades para practicar la comunicación y la regulación de la conducta.

 

En la participación de actividades grupales, los niños tienen que escuchar, saber esperar, compartir, utilizar los recursos de manera correcta y seguir acuerdos. Estas experiencias pueden facilitar que se desarrollen respuestas más acordes a las situaciones de desacuerdo y contribuir a que los pequeños desarrollen la comprensión de las necesidades y opiniones de sus compañeros.

 

En esta línea, el desarrollo socioemocional implica experiencias educativas que promuevan que los niños puedan interactuar con los demás, en espacios de confianza. Las actividades lúdicas, en su mayoría aquellas que implican cooperación, pueden permitir que se vayan construyendo experiencias concretas donde poner a prueba estas habilidades.

 

De ahí que la incorporación de dichas experiencias en la Educación Inicial se antoje como una buena combinación con el trabajo del docente en el sentido del desarrollo integral y de las buenas relaciones en el aula.

 

Cooperación, empatía y comunicación entre pares

La cooperación exige que los niños reconozcan la presencia, las necesidades de los demás. Para realizar un juego cooperativo el logro de la meta común va ligado a la realización de acciones concretas como escuchar, esperar turnos, ayudar, compartir y comunicarse.

 

Las experiencias de esta categoría son una fuente de oportunidades para mostrar comportamientos relacionados con la empatía e interacción social. Unuzungo Preciado et al. (2022) estudió el desarrollo de habilidades sociales mediante el uso de estrategias lúdicas en niños de etapa preescolar y que las actividades de juego son fundamentales para la promoción de las relaciones sociales en la infancia.

 

En la misma línea Mairal-Llebot et al. (2022) investigaron el juego cooperativo e inclusivo como recurso para promover habilidades sociales en la infancia. Los autores sostienen que estas experiencias pueden ser oportunidades de participación conjunta y de relación entre iguales.

 

La cooperación no es solo una mera finalización de una actividad grupal. También supone aprender para reconocer al otro, aceptar relaciones diferentes y establecer mecanismos de comunicación para poder solucionar los conflictos que aparecen durante el transcurrir del juego.

 

Las experiencias de cooperación permiten que los niños puedan entender que lo que ellos hagan o dejen de hacer afectará de alguna manera el desarrollo de una actividad común. Por ejemplo, cuando un niño le da la mano a un compañero, escucha las ideas de un compañero, respeta su turno u ofrece su ayuda, se crean situaciones en las que puede llegar a entender que lo que hay que hacer es atender a los demás.

 

Con el tiempo, este tipo de comportamientos favorece la construcción de relaciones cooperativas y de respeto. La empatía se desarrolla gracias a la posibilidad que tienen para aprender a reconocer y a actuar cuando hay que responder ante las emociones o necesidades de los compañeros.

 

En los juegos pueden estar presentes de una forma instantánea la alegría, la discusión, la frustración o la necesidad que es necesario atender. Por lo tanto, la comunicación puede dar lugar a expresar estas situaciones y buscar alternativas que hagan posible la participación del grupo.

 

En este sentido, los juegos cooperativos pueden ser una buena manera de propiciar la cooperación, la empatía y la comunicación de manera integral. La participación conjunta permite a los niños practicar estas habilidades en situaciones concretas aprendiendo a relacionarse con los potenciales compañeros de una manera respetuosa.

 

Autorregulación emocional y resolución de conflictos mediante el juego

Los juegos también pueden causar desacuerdos, frustraciones y conflictos, pero representan un punto de partida para la educación, siempre que haya una buena mediación docencia. Cuando los niños se encuentran con una dificultad en una actividad cooperativa, pueden aprender a poco a poco a verbalizar lo que sienten, escuchar a los demás y buscar una solución en común.

 

Chin Cantillo et al. (2025) desarrollaron una intervención basada en pedagogías lúdicas, cooperativas y de aprendizaje social y emocional con niños/as preescolares mexicanos. La intervención incluía el reconocimiento de emociones, la convivencia, el respeto y la resolución de conflictos, observándose mejoras estadísticamente significativas en nueve dimensiones de las once trabajadas.

 

Del mismo modo, Navarro Rambay y Rodríguez Zambrano (2025) llevaron a cabo la evaluación de un programa basado en juegos cooperativos para desarrollar la empatía y la resolución de conflictos en niños de cuatro y cinco años.

 

Los resultados evidenciaron mejoras en las habilidades prosociales y la empatía y una disminución de las conductas agresivas-pasivas. Estos resultados permiten plantear el conflicto no solo como un obstáculo que se necesita evitar, sino como una situación que puede ser utilizada pedagógicamente mediante la puesta en marcha de estrategias de regulación, de conversación y de convivencia.

 

La autorregulación emocional se alimenta en aquellos niños que, ante situaciones que exigen autorregular sus reacciones, también deben aprender a adaptarse a las condiciones del juego. Esperar el turno, aceptar la regla, aprender a tolerar las dificultades o aceptar que no siempre se obtiene lo que se quiere contribuyen a desarrollar progresivamente formas más adecuadas de reaccionar ante las emociones.

 

La resolución de conflictos también requiere la posibilidad de que los niños puedan expresar lo que sienten, pero también de que puedan ser capaces de entender el punto de vista de los otros. En los juegos cooperativos pueden surgir desacuerdos sobre las reglas, las cosas que se tienen o la participación de los compañeros.

 

Siempre guiadas por el docente estas situaciones pueden encontrarse con las oportunidades para realizar el diálogo y la escucha, pero además la búsqueda de acuerdos entre los niños. Por lo tanto, el juego puede ser un lugar de aprendizaje en el que se pueda llegar a realizar una práctica de la autorregulación emocional y donde se establezca un proceso de resolución de conflictos.

 

La experiencia de compartir permite que los niños vayan aprendiendo a identificar sus emociones y a controlar sus respuestas mientras aprenden a usar la comunicación para afrontar dificultades. De tal forma que el juego puede ayudar a la vez a potenciar el desarrollo de la cuestión socio-emocional y a configurar una relación más amable en el aula.

 

Juegos cooperativos y construcción de una convivencia respetuosa

La convivencia respetuosa de la Educación Inicial tiene que ver con la posibilidad de relacionarse, desde el respeto, de comunicarse, de cooperar y de reconocer a los otros. Para construirla no es suficiente establecer normas de conducta, es esencial también, generar experiencias donde los niños hagan prácticas de esas conductas.

 

Cedeño García et al. (2025) encontraron que el juego cooperativo potencia las interacciones sociales y los valores, destacando también la función de los docentes y la familia en el desarrollo infantil.

 

Flores Benalcazar et al (2024) estudiaron el juego cooperativo y su correlato con el fomento de habilidades sociales; descubrieron que la práctica del juego cooperativo favorece la interacción, la comunicación y la cooperación entre los niños, ya que los mismos están directamente relacionados con la construcción de relaciones positivas y con una convivencia escolar respetuosa.

 

Por consiguiente, el juego cooperativo puede servir para practicar cotidianamente normas sociales. Compartir, esperar turnos, ayudar a un compañero, respetar una regla y resolver un desacuerdo son prácticas que permiten transformar las reglas de convivencia en prácticas vividas y vivenciales.

 

Mediación docente y condiciones para la implementación de juegos de cooperación. Con la mediación del docente, los juegos cooperativos tienen un efecto educativo, pero también dependen de las condiciones de desarrollo. Las actividades elegidas, el orden y la configuración del espacio, las normas, la intervención educativa, las posibilidades de ofrecer participación y aprendizaje cuentan.

 

Vélez Loor y Tarazona (2022) mencionan la importancia de una guía metodológica para ayudar a los docentes en la aplicación de los juegos para fortalecer el desarrollo socioemocional. Por su parte, Vera et al. (2024) enfatizan la importancia de las estrategias pedagógicas y de la formación del docente para sacar el mayor partido posible del propio juego en Educación Inicial.

 

Los estudios analizados admiten aseverar que el docente tiene que desempeñar un rol de mediador, observando lo que ocurre, y dando orientación cuando sea necesario, sin reemplazar la participación del grupo de niños. En este sentido, los juegos cooperativos podrían ser incluidos en la planificación educativa como experiencias asociadas al desarrollo socioemocional y la convivencia.

 

La selección de las actividades debe responder a las características, necesidades y posibilidades de agenciamiento de los niños. No todos los juegos cooperativos ofrecen las mismas posibilidades de interrelación, así que es necesario tener en cuenta aspectos como la edad, el número de participantes, el material y el nivel de dificultad de la propuesta.

 

Un diseño de las actividades adecuado favorecerá que todos los niños participantes tengan un rol activo, y que las experiencias se desarrollen en un clima seguro. El docente también ha de observar las interacciones que surgen en el juego y reconocer la situación de las interacciones que precisan de ayuda.

 

Una discrepancia, una dificultad para compartir o una reacción emocional son motivos para que el profesorado reconduzca la situación hacia el diálogo, la búsqueda de soluciones, y no hacia la resolución de la situación. De esta manera, el alumnado puede ir desarrollando progresivamente autonomía y habilidades para interrelacionarse.

 

Por lo tanto, llevar a cabo juegos cooperativos conlleva un proceso de planificación que articule un conjunto de objetivos socioemocionales, las actividades pertinentes y las estrategias de mediación. Su valor educativo no se debe circunscribir solo al hecho de realizar el juego.

 

 También se encuentra en la creación de situaciones en las que poder interactuar, cooperar hasta expresar y dar variedad a las emociones propias y ajenas o incluso resolver situaciones rutinarias. Por ello, la mediación docente y la organización del ambiente se convierten en los elementos cruciales para poder emprender el juego como recurso para consolidar la convivencia respetuosa en Educación Inicial.

Análisis y resultados

El análisis de los estudios seleccionados permitió poner de manifiesto diferentes aportes en torno al uso del juego como un recurso para favorecer el desarrollo socioemocional de la Educación Inicial. Los estudios analizados hacen referencia a aspectos diversos, como por ejemplo las habilidades sociales, la cooperación, la empatía, la autorregulación emocional, la comunicación o la resolución de conflictos.

 

Los trabajos analizados se desprende una cierta tendencia hacia considerar el juego como una forma de interacción por la que se puede desarrollar la interacción entre los niños, y que permite desarrollar comportamientos tendentes a la colaboración y el respeto.

 

En concreto, las propuestas centradas en el juego cooperativo enfatizan el trabajo en grupo y el logro del mismo objetivo como elementos capaces de contribuir a una buena relación entre iguales. Para organizar los resultados de la revisión se consideraron autores, año, contexto del trabajo, temática desarrollada y principales aportes de cada uno de los trabajos revisados.

 

Este modo de organización de los resultados permite poner de manifiesto coincidencias entre los trabajos y las principales dimensiones socioemocionales asociadas a las experiencias lúdicas en Educación Infantil.


 

Tabla 1

Autores y principales aportes de las investigaciones revisadas


Autor(es)

Año

Contexto

Tema analizado

Principal aporte

Vélez Loor y Tarazona

2022

Ecuador

Actividades lúdicas y habilidades socioemocionales

Fortalecimiento de expresión emocional, comunicación y participación

Unuzungo Preciado et al.

2022

Ecuador

Estrategias lúdicas y habilidades sociales

Desarrollo de habilidades sociales mediante experiencias lúdicas

Mairal-Llebot et al.

2022

España/Latinoamérica

Juego cooperativo e inclusivo

Favorece habilidades sociales y participación entre pares

Fernández et al.

2022

México

Aprendizaje cooperativo y desarrollo socioemocional

Relación entre cooperación, comunicación y expresión emocional

Serdio López

2024

México

Intervención socioemocional en preescolares

Mejora de autoconocimiento, autorregulación, autonomía y empatía

Vera et al.

2024

Ecuador

Juego y habilidades socioemocionales

El juego favorece habilidades sociales, autonomía y comunicación

Gutiérrez-Cueva y Guerra-Castellanos

2024

Perú

Juegos cooperativos en Educación Inicial

Evidencia sobre el valor pedagógico de los juegos cooperativos

Bonilla Canchingre y Marcano Molano

2024

Ecuador

Juegos cooperativos y desarrollo social

Reconoce el juego cooperativo como estrategia psicopedagógica

Cedeño García et al.

2025

Ecuador

Juego cooperativo y desarrollo socioafectivo

Favorece interacción social, valores y desarrollo socioafectivo

Chin Cantillo et al.

2025

México

Intervención basada en juego

Mejoras significativas en dimensiones socioemocionales

Navarro Rambay y Rodríguez Zambrano

2025

Ecuador

Juego cooperativo, empatía y conflictos

Mejora de empatía y conductas prosociales

Castro Muguerza

2025

Ecuador

Juegos sociales y desarrollo emocional

Favorece empatía, autocontrol, cooperación y resolución de conflictos

Vigo-Borjas

2025/2026

Perú

Juegos cooperativos en Educación Inicial

Reconoce beneficios del juego cooperativo en el desarrollo infantil

Pérez Frausto et al.

2026

México

Juego colaborativo en preescolar

Aporta al desarrollo de capacidades cognitivas y sociales

Delgado Andrango et al.

2026

Ecuador

Juego y desarrollo socioemocional

Relación entre juego, autorregulación, empatía, cooperación y resolución de conflictos

Nota. Elaboración propia a partir de las investigaciones revisadas.

 


Los datos demuestran que los juegos de cooperación pueden contribuir a distintas dimensiones del desarrollo infantil. En primer lugar, se muestra una relación con habilidades sociales debido a que las actividades requieren interacción, comunicación y participación conjunta.

 

En segundo lugar, se manifiestan contribuciones a la dimensión emocional, fundamentalmente a través del reconocimiento y regulación de emociones. Y, por último, diferentes investigaciones documentan beneficios en relación a la convivencia, la empatía y la resolución de conflictos.

 

La evidencia más directamente relacionada con el tema se encuentra en las investigaciones que hacen uso de juegos de cooperación como estrategia de intervención. Cedeño García et al. (2025) explican que estas actividades están vinculadas al desarrollo socioafectivo.

 

 Navarro Rambay y Rodríguez Zambrano (2025) indican avances en cuanto a la empatía y conductas prosociales; y, por último, Chin Cantillo et al. (2025) exponen mejoras en diferentes dimensiones socioemocionales después de haber realizado una intervención en base al juego.

 

Asimismo, se identifica el juego a partir de su carácter de actividad lúdica, para llegar a la conclusión de su importancia por un fin educacional, mediante la existencia de una finalidad pedagógica, de actividades adecuadas para la edad y de la mediación pedagógica del docente.

La revisión ecuatoriana de 2026 pone de manifiesto cómo las experiencias de juego permiten ensayar roles, expresar emociones, negociar reglas, cooperar, afrontar situaciones de frustración.


Tabla 2

Estrategias de lectura crítica y su aplicación en educación básica


Dimensión

Manifestación en las actividades cooperativas

Principales aportes identificados

Habilidades sociales

Interacción, comunicación y participación con los compañeros

Favorecen relaciones positivas y participación grupal

Empatía

Reconocimiento de las necesidades y emociones de los demás

Promueve comportamientos de ayuda, comprensión y respeto

Autorregulación emocional

Manejo de emociones ante situaciones de juego y desacuerdos

Contribuye al control de impulsos y expresión adecuada de emociones

Cooperación

Trabajo conjunto para alcanzar objetivos comunes

Fortalece la colaboración, responsabilidad y ayuda entre pares

Resolución de conflictos

Diálogo y búsqueda de soluciones ante desacuerdos

Favorece respuestas pacíficas y negociación entre los niños

Convivencia respetuosa

Respeto de reglas, turnos y compañeros

Contribuye a establecer relaciones basadas en respeto, tolerancia y aceptación

Nota. Elaboración propia a partir de la revisión bibliográfica.

 


Los resultados demuestran que los juegos cooperativos pueden ayudar al desarrollo socioemocional de manera integral, puesto que una misma actividad puede recoger diferentes habilidades. Así, la cooperación, la comunicación, la empatía y las habilidades de autorregulación se desarrollan gracias a las experiencias compartidas que permiten a los niños interactuar y responder en situaciones que les son propias a los modos de vida cotidianos.

 

De esta manera, los juegos cooperativos constituyen una metodología o recurso que se puede considerar para incorporarla en las prácticas de la Educación Inicial respecto a las habilidades socioemocionales y al establecimiento de relaciones de respeto entre los iguales.

Discusión

Los datos que derivan de la revisión de la literatura permiten sostener que existen diferentes tipos de relaciones entre el juego cooperativo, las habilidades socioemocionales y la convivencia respetuosa en Educación Infantil

A su vez, las investigaciones analizadas son coincidentes en señalar que las experiencias lúdicas en las que participan niños ofrecen oportunidades para interactuar, expresar sus emociones, colaborar con los otros y desarrollar comportamientos positivos hacia sus iguales. A partir de este hallazgo se extraen los principales aspectos que se han encontrado en la literatura analizada.

 

El juego cooperativo potencia el desarrollo de las habilidades sociales porque es capaz de generar situaciones en las que los niños han de comunicarse con los demás, participar y colaborar con sus iguales.

 

Unuzungo Preciado et al. (2022) y Mairal-Llebot et al. (2022) sugieren, en este sentido, que las experiencias lúdicas y cooperativas pueden llegar a reforzar la interacción social entre pares. Así, se puede considerar el juego como un espacio donde los niños practican de manera activa y significativa los comportamientos sociales.

 

La cooperación también se relaciona con el desarrollo de la empatía, debido a que los niños deben reconocer las necesidades y acciones de sus compañeros durante las actividades. Navarro Rambay y Rodríguez Zambrano (2025) encontraron mejoras en la empatía y las conductas prosociales mediante la aplicación de juegos cooperativos.

 

Estos resultados muestran que compartir objetivos y responsabilidades puede contribuir a que los niños comprendan progresivamente la importancia de ayudar y respetar a los demás. La autorregulación emocional es otro de los aspectos potencializados gracias a las experiencias cooperativas, ya que durante el juego pueden presentarse diferentes situaciones de frustración.

 

Chin Cantillo et al. (2025) pudieron demostrar los beneficios en diferentes habilidades socioemocionales tras una intervención con actividades lúdicas. Por lo tanto, las experiencias se convierten en una excelente oportunidad para que los niños puedan aprender a identificar y a gestionar sus emociones.

 

Los juegos cooperativos pueden facilitar la resolución de conflictos porque generan situaciones en las que es necesario llegar a un diálogo, escuchar a los compañeros y buscar acuerdos. Aparte de evitar los desacuerdos, el docente puede convertirlos en una oportunidad de aprendizaje en la que guiar a los niños para resolverlos dando respuestas más respetuosas.

 

Navarro Rambayo y Rodríguez Zambrano (2025) relacionan las actividades cooperativas con mejoras en la resolución de conflictos y con conductas prosociales. El respeto en la convivencia se acentúa cuando las actividades didácticas permiten practicar conductas de respetar turnos, compartir, respetar normas y a los compañeros.

Cedeño García et al. (2025) confirman que el juego cooperativo ayuda a desarrollar la relación entre los niños favoreciendo la reflexión hacia la puesta en práctica de los valores. La convivencia será favorable si no está únicamente organizada por las propias normas que irán indicando los maestros sino también por las propias vivencias de los mismos niños.

 

La última revisión evidencia que es necesaria la mediación del docente para facilitar la obtención de los beneficios que ofrecen los juegos cooperativos. La evaluación o planificación de actividades para la edad, la organización del espacio, la regla de juego o el acompañamiento durante los juegos permiten guiar el juego hacia finalidades que tienen que ver con lo socio-emocional.

 

Vélez Loor y Tarazona Meza (2022) y Vera et al. (2024) al mostrar la importancia de aplicar estrategias de juego organizadas para reforzar las habilidades socio-emocionales en la Educación Inicial. Entonces, el juego cooperativo puede ser una respuesta didáctica pertinente si se articula intencionalmente en la práctica didáctica.

Conclusiones

La revisión bibliográfica posibilitó determinar que los juegos cooperativos constituyen una práctica pedagógica adecuada para la promoción tanto de las habilidades socioemocionales como de la convivencia respetuosa dentro de las aulas de Educación Inicial.

 

Las investigaciones de referencia proporcionan aportes en la comunicación, cooperación, empatía, autorregulación emocional, comportamiento prosocial y resolución de conflictos, que constituyen habilidades relevantes para el desarrollo infantil.

 

Los juegos cooperativos crean situaciones en las que los niños deben de interactuar con él otros, compartir, respetar normas, expresar emociones o resolver problemas en compañía de sus compañeros. Estas experiencias convierten la convivencia en un proceso práctico, donde las habilidades sociales y emocionales pueden ser desarrolladas a partir de la participación.

 

Igualmente, la información revisada permite vislumbrar que también puede haber resultados que no dependen solamente de la actividad lúdica, sino de la adecuada planificación y mediación docente, la correcta selección de los juegos y la creación de ambientes seguros y con la ayuda durante las interacciones.

 

La organización de las interacciones sirve como importante condición para poder favorecer el desarrollo socioemocional. En esta línea, la introducción sistemática de juegos cooperativos en Educación Inicial puede ser una posibilidad para poder ir construyendo relaciones que estén fundamentadas en el respeto, la empatía, la colaboración y el diálogo.

 

Por este motivo, la utilización de esta metodología puede ser una alternativa a la manera de llevar a cabo la práctica educativa que puede complementarse con aquellos modos de llevar a cabo la acción educativa que están orientados a la construcción del desarrollo integral a través del trabajo de una buena convivencia desde los primeros años.

Referencias bibliográficas

Andrango, N. Y., Quinche, U. V., Estrada, E. N., Rosero, J. A., & Alarcón, H. E. (2026). uego libre y desarrollo socioemocional en niños de educación inicial Ecuatoriana. Polo del Conocimiento, 722-755.

Canchingre, Y. B., & Molano, P. G. (2024). Los juegos cooperativos como estrategia psicopedagógica para fortalecer el desarrollo social de niños de primer año en la Escuela de Educación Básica “Abraham Lincoln”. Latam: revista latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, 47.

Cantillo, A. D., Pereira, M. G., Benítez, C. Y., Chan, J. C., & López, M. V. (2025). Fortalecimiento de habilidades socioemocionales en preescolares. Resultados de una intervención basada en juego. Revista INFAD de Psicología. International Journal of Developmental and Educational Psychology., 17-30.

Flores, I. G., Shiguango, H. A., Cando, K. M., Calero, G. Y., & Calero, J. L. (2024). El juego cooperativo en el desarrollo de habilidades sociales: Una revisión bibliográfica. Mentor revista de investigación educativa y deportiva, 166-186.

Frausto, E. P., Cruz, E. E., Bautista, R. E., & Jiménez, A. E. (2026). El Juego Colaborativo como Recurso Didáctico en el Desarrollo de las Funciones Ejecutivas en Preescolar. Revista RELEP-Educación y Pedagogía en Latinoamérica.

García, M. J., De la Peña Consuegra, G., & Navarrete, A. L. (2025). El juego cooperativo como medio didáctico para estimular el desarrollo socio afectivo en niños de Educación Inicial Subnivel II. Revista Social Fronteriza.

Gutiérrez-Cueva, C. N., & Guerra-Castellanos, Y. B. (2024). Juegos cooperativos y competencias matemáticas en educación inicial: una revisión sistemática.

Ivonne, N. R., & Damián, R. Z. (2025). El juego cooperativo como estrategia lúdica para fomentar la empatía y la resolución de conflictos. Código Científico Revista de Investigación, 1506-1526.

Loor, M. A., & Meza, A. K. (2022). Metodológica lúdicas para el fortalecimiento de las habilidades socioemocionales en los estudiantes de Educación Inicial II. Revista EDUCARE-UPEL-IPB-Segunda Nueva Etapa 2.0, 622-643.

López, A. S. (2024). Estudio de intervención basado en el desarrollo de habilidades socioemocionales para estudiantes en edad preescolar. Revista Internacional de Educación Emocional y Bienestar, 137-161.

Mairal-Llebot, M., Orús, M. L., & Cosculluela, C. L. (2022). El juego cooperativo e inclusivo en los recreos como impulsor del desarrollo de habilidades sociales en la infancia. Diálogos pedagógicos, 149-162.

Muguerza, Y. E. (2025). Los Juegos Sociales y su influencia en el desarrollo social y emocional en niños de 4 a 5 años. Emergentes-Revista Científica, 445-459.

Preciado, M. P., Atoche, C. B., Cedeño, B. J., Torres, C. V., Santana, L. M., & Unuzungo, G. D. (2022). Habilidades sociales: desarrollo desde lo lúdico, en niños de etapa pre escolar. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 544-557.

Vera, M., Moran, G. G., Miranda, R. N., Toapanta, H. A., Núñez, J. A., & Coello, M. A. (2024). Desarrollo de habilidades socioemocionales a través del juego en la educación inicial: Development of socioemotional skills through play in early childhood education. Revista Científica Multidisciplinar G-Nerando, 1361.

Vigo-Borjas, R. C. (2025). Juegos cooperativos como estrategia lúdica para el desarrollo de la psicomotricidad gruesa en educación inicial. Episteme Koinonía, 136-150.

 

 

Licencia de Creative Commons Juegos cooperativos para promover habilidades socioemocionales y convivencia respetuosa en aulas de educación inicial  © 2026 by Silvia Paola Tacle García, Zila Isabel Esteves Fajardo, Grace Maribel Balseca Contreras, Arlette Camila Quito Esteves y Valeria Paulina Quito Esteves is licensed under Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 International. To view a copy of this license, visit https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/